miércoles, 9 de julio de 2008

UNA BICICLETA EN LA PLAYA

Peter Viertel es uno de los grandes escritores estadounidenses del último siglo. Sin embargo es un gran desconocido para los lectores españoles, a pesar de tener su residencia en Marbella desde hace ya unas décadas. Ha sido uno de los grandes guionistas de Hollywood, con trabajos como 'La reina de África', 'El viejo y el mar' y 'Cazador blanco, corazón negro'.
'Una bicicleta en la playa' es una deliciosa historia de amor entre un adolescente emigrado de Alemania y una bellísima mujer de alta sociedad doce años mayor que él. El romance transcurre en California, sacralizada por el joven, poco antes del comienzo de la Segunda Guerra Mundial. California es un paraíso, alejado de la crueldad del mundo, un oasis cálido donde el despertar de Carl Woolf brilla entre partidos de tenis, casas lujosas y demás frivolidades, mientras Hitler se extiende en Europa ante la pasividad del mundo.
No sé cómo hace Viertel para construir unos personajes tan vivos, tan de carne y hueso. Cada página del libro respira verdad, hasta el punto de que a uno le queda la sensación de haber leído un episodio autobiográfico. Y así es. Viertel es un avezado discípulo de Hemingway. Desgrana a sus personajes mostrando que las pulsiones que les mueven son simples, sencillas y perfectamente comprensibles. Por ello consigues empatizar con el personaje, porque son pulsiones universales que van más allá del entorno en que se producen. Trascienden el lujo, la California dorada, las olas marinas y el sol radiante. Es la misma sencillez que definía John Huston como esencial para el arte.
Lo único que puedo decir es que me ha hecho vibrar, compadecerme y enamorarme junto con el protagonista. No es poco.

VIERTEL, Peter, 'Una bicicleta en la playa', Berenice, Córdoba, 2007.

lunes, 28 de abril de 2008

DIRIGIR CINE

Sigo con lo mío. Aprender es lo que tiene.
En esta ocasión se trata de un libro muy breve. Apenas llega a las cien páginas. Sin embargo es de lo mejor que he leído sobre cine: claro, conciso, práctico y alejado de esas incomprensibles perífrasis de los libros de estética franceses.
David Mamet es, para mí, uno de los dramaturgos y cineastas más interesantes. Autor de guiones como 'Los intocables de Eliot Ness', director de películas como 'Edmon' y escritor de obras teatrales tan impresionantes como 'Glengarry Glen Ross', Mamet es uno de los últimos defensores de la esencia cinematográfica prescrita por gente como Eisenstein -en su 'Teoría del montaje'- o Pudovkin. Para él, el cine surge de la yuxtaposición de planos inintencionados, y lleva esto hasta el extremo de convertilo en un elemento de medición del respeto del director hacia el público. Incansable buscador de la sencillez y la exposición mínima de los rasgos de autor, la historia es lo importante para Mamet, y el director se mostrará inteligente en la medida en que tenga esto presente y utilice el lenguaje cinematográfico para contarla, nunca la narración literaria.
No puedo estar más de acuerdo. Durante muchos años nuestro cine ha adolecido precisamente de un exceso de 'narración' y de 'verbalización'. Y no me atrevería a decir que esto se ha superado.
En cualquier caso, en este pequeño libro Mamet transcribe una clase magistral que impartió a unos alumnos de una escuela de cine. El director desgrana su teoría poniendo ejemplos prácticos en los que los alumnos participan aportando sus puntos de vista, no siempre coincidentes con el maestro. Creo que es la forma más amena de explicar lo que quiere decir.
Para aquellos que gozan con el séptimo arte, es un libro imprescindible.

MAMET, David, 'Dirigir cine', diciones El Milagro, Madrid, 2007.

viernes, 11 de abril de 2008

NUEVAS AVENTURAS DE UN GUIONISTA EN HOLLYWOOD

Ya sé que últimamente mis lecturas se han centrado mucho en lo tocante a cinematografía, pero de alguna forma hay que aprender…
Para los que no sepan de William Goldman, decir que se trata de uno de los mejores guionistas que ha habido es decir poco; además, es un gran novelista y un divertidísimo narrador. Ha sido responsable de maravillas como 'Dos hombres y un destino', 'Misery', 'La princesa prometida', 'Marathon man' y 'Todos los hombres del presidente', entre otras muchas obras. Dotado de una mirada cínica y un maravilloso talento para el guión cinematográfico.
A principios de los '80 Goldman escribió un divertidísimo libro titulado 'Aventuras de un guionista en Hollywood', donde ponía a parir a todo cristo viviente, empezando por los propios productores. A pesar de ser por aquel entonces uno de los mejores guionistas, le costó un veto no escrito en todos los estudios que duró más de cinco años. Veinte años más tarde, repleto de éxistos -y de dinero-, se toma la revancha escribiendo una nueva entrega. Goldman es divertido y mordaz como pocos, acérrimo enemigo de las complicaciones narrativas y defensor a ultranza de la autoría conceptual del guionista. El libro está repleto de divertidas anécdotas dispuestas de manera inteligente para hacer ameno algo tan farragoso como puede ser hablar de cómo se escriben guiones. No duda en poner ejemplos, propios y ajenos (desde la escena del salto al río en 'Dos hombres y un destino' hasta la de la avioneta de 'Con la muerte en los talones'), para ilustrar esta clase magistral. Y culmina el libro ofreciendo un guión específicamente escrito para la ocasión y dándolo a leer a conocidos guionistas para que lo analicen y lo pongan a parir. De esta manera aporta distintas perspectivas, a cual de todas más interesante, de un mismo trabajo.

GOLDMAN, William, 'Nuevas aventuras de un guionista en Hollywood', Plot Ediciones, Madrid, 2002.

jueves, 27 de marzo de 2008

NOTAS A APOCALIPSIS NOW: DIARIO DE UNA FILMACIÓN

Cuando Francis Ford Coppola inició el rodaje de este vertiginoso filme, le encargó a su mujer Eleanor un documental que diera cuenta de la locura en la que se iban a embarcar: el rodaje de la que, para mí, es una de las mejores películas que jamás se han rodado. Ella, además de realizar un documental estupendo, escribió un diario de rodaje que lo complementa. Para haceros una idea, tan solo contaré una cosa:

Un día Eleanor se acercó, con su infatigable cámara, al set de rodaje donde Kurtz (Brando) se ha convertido en una especie de deidad pagana. El lugar donde nace la locura. Apiladas en un rincón vio varias bolsas de basura más grandes de lo normal. Ella, curiosa, se acercó. No podía creer lo que veía. Tan es así que se dirigió al director artístico y le preguntó:
-¿Eso que tenéis ahí son cadáveres de verdad?
El director, como si se tratara de una pregunta absurda, respondió:
- En el guión pone 'cadáveres ardiendo'. No dice nada de muñecos ardiendo.
La próxima vez que la veáis, pensad que los muertos del final pueden, en efecto, ser muertos.

El libro es sólo para curiosos del cine. Que nadie espere una narración en tres actos ni cosas por el estilo: es un diario de rodaje, y como tal, hay capítulos aburridos y otros interesantes, en función del día que vivió su autora.

Yo no soy muy dado a estudiar las vivencias de los rodajes. Por lo general me aburren bastante. Ni siquiera suelo ver los extras de los DVD. Todos cuentan más o menos lo mismo. Pero… ¡¡se trata de Apocalipsis Now!! No sé cuántas veces la he visto (Inciso: la versión de 1979. No me gusta la Redux. Fin del inciso), pero cada vez que veo ese arranque, la increíble secuencia de Sheen borracho en la habitación, el sonido del helicóptero fundiéndose con el ventilador, Morrison cantando The End sobre explosiones de napalm… me da vértigo. Me apabulla. ¿Cómo se escribe algo así? ¿Cómo se rueda algo así? ¿Y cómo se monta algo así? El montaje… El horror… El horror.

COPPOLA, Eleanor, "Notas a Apocalipsis Now: diario de una filmación", Emecé Editores, Argentina, 2002.

sábado, 23 de febrero de 2008

EL CASTILLO EN EL BOSQUE

ABRE DE NEGRO

Un grupo de soldados alemanes revisan fichas y documentos alrededor de una mesa. Frente a ellos, Heinrich Himmler les ilustra acerca de las bondades del incesto como mecanismo para perpetuar la pureza.

CORTE A

Dieter, un diligente soldado, trata de encontrar la respuesta a la majestuosa perfección aria del Führer. En sus manos, la ficha personal de Adolf Hitler. Adi, para su familia.
Pero Dieter no es lo que parece. Hay algo en él que resulta imperceptible, algo que le hace diferente. Un ente extraño, misterioso… un demonio.

Exacto. Un demonio es el narrador de esta historia, de la infancia de Adolf Hitler. Desde las relaciones incestuosas de su padre (que era también su tío-abuelo) al descubrimiento de su aversión por el acto sexual.

Sé que resulta extraño, pero tal y como lo aborda Mailer, convierte esta historia en una metáfora acerca de la lucha constante entre el bien, el mal y el hombre. Sí, el hombre constituye para Mailer una tercera instancia, autónoma, cuya moral (y por extensión, su existencia) puede definirse a sí misma en función de sus propios criterios. De prosa directa y límpida. Casi austera y, sin embargo, repleta de descripciones cáusticas, que repudian los formalismos o esa especie de corrección social que casi todo lo inunda.

No obstante, y a pesar de que su escritura me asombra, tengo un par de peros que ponerle:
En primer lugar, creo que resulta excesivamente reiterativo a la hora de definir al propio narrador. Una y otra vez nos recuerda que es un demonio, y que como tal dispone de una serie de habilidades y de defectos. Si no lo recuerda más de diez veces en el libro, no lo hace ninguna. Esto creo que ralentiza en exceso la narración.
En segundo lugar, me da la sensación de que no se ha atrevido a tomar decisiones importantes respecto de la trama. Con frecuencia se desvía de la trama principal para dirigirse hacia la coronación del zar Nicolás II. Esto podría estar bien para contextualizar, pero desvía completamente de la trama principal sin que sirva para realizar una aportación de valor a la novela. Tan es así que cuando llega ese pasaje el mismo autor recomienda que, si el lector no está interesado en dicho desvío, pase directamente a la página 291. Lo cual viene a ser más o menos lo siguiente: "sé que esto no aporta nada, pero me costó tanto escribirlo que no quiero borrarlo". Desde mi punto de vista es un error, porque acaba consiguiendo que el interés que yo pudiera tener termine dispersándose. ¿Conclusión? Se me hizo largo. Muy largo.

Quien se decida a leerlo, yo le recomendaría que hiciera lo siguiente: haz caso de la nota del autor y pasa directamente a la página 291. Cuando acabes el libro, si te apetece, lee las 60 páginas que te has saltado. No afectan en lo más mínimo a la historia y seguramente la disfrutarás más que yo.

MAILER, Norman, "El castillo en el bosque", Anagrama, Barcelona, 2007.

viernes, 18 de enero de 2008

EL LOBBY ISRAELÍ

Los autores de este libro hacen una análisis pormenorizado de la capacidad de influencia que tiene este lobby sobre la política exterior estadounidense. Ramificaciones que han alcanzado y condicionado las posturas de todos los presidentes de Estados Unidos desde la Segunda Guerra Mundial.
El libro no cuestiona la necesidad de apoyar a Israel, pero sí la incondicionalidad con que muchas veces debe hacerlo, obligados a omitir cualquier tipo de crítica a toda acción del gobierno israelí. Se trata del primer receptor de ayudas del país americano (un 40%), por las que no debe dar cuenta alguna, y las cuales no sirven como herramienta para la elaboración de estrategias de paz distintas de las que marque el gobierno israelí.
Es cierto que desde una perspectiva más o menos simplista puede llegarse a la conclusión de establecer una sesgada visión en la que unos son buenos y otros malos. La realidad siempre es más compleja. Después de todo, nadie podía esperar que la decisión de crear el estado de Israel tras la II Guerra Mundial (con un exterminio masivo de por medio) no iba a acarrear consecuencias: ningún estado ha podido crearse sin sangre. Mucho menos si nos tomamos la molestia de mirar el mapa.
Pero no es esto lo que plantea el libro. Los autores tratan de exponer algo que, tras reflexionar sobre ello, resulta bastante utópico: la necesidad de abrir un debate sobre la incondicionalidad de la ayuda militar, económica y diplomática de EE.UU. a Israel. Digo utópico porque no parece un país en el que los matices quepan en un debate. La simplificación 'buenos-malos' equivale en este caso a enterrar la posibilidad de encontrar una solución, y al final, cuando los congresistas deban posicionarse, todos deberán tener presente que para su reelección es necesario el concurso favorable de los votantes, y éstos no van a reparar en matices, en tanto en cuanto no se solucione primero la calidad educativa global del país.
Por eso recibo con cierto melancólico escepticismo este libro, porque su destino más palpable creo que será el olvido. Me da la sensación de que se leerá mucho más fuera de EE. UU. que dentro, y corre el riesgo de ser malinterpretado, dado que está escrito desde una perspectiva muy concreta: la de los 'outsiders', los que denostan los llamados 'tanques de pensamiento', y no parece que carezca de cierto sesgo -por otra parte inevitable cuando el lobby al que criticas ha tratado de evitar la publicación del libro, y lo consiguió.
En resumen, es un libro muy interesante, creo que excesivo en datos, pero que conviene leer con ojos críticos en todo momento, sin perder la perspectiva de la situación geopolítica de Israel.

WALT, Stephen y MEARSHEIME, John, 'El lobby Israelí', Taurus, Madrid, 2007.

miércoles, 2 de enero de 2008

LA ESCOPETA DE CAZA

Es lo primero que leo de Yasushi Inove. Se trata de una breve novela epistolar. Narra a través de tres cartas la relación adúltera de un hombre que encuentra en la soledad de la caza algo que trasciende el simple hecho de matar. No sabría decir si me ha gustado. Intentaré explicar porqué.
Hace tiempo leí 'Textos de estética taoísta', del malogrado Luis Racionero. Es un buen libro para entender algunas de las claves con las que se manejan por aquellos lares. Al margen de lo relativo a la perspectiva en pintura, lo que más llamó mi atención fue su concepción no teleológica de la historia. Eso que más tarde se ha dado a conocer como el 'efecto mariposa'. De alguna manera, esa percepción no causalista se transmite también a la manera de narrar, mucho más contemplativa, buscando la empatía con el entorno antes de plasmarlo en un poema, una pintura o un relato.
El cine es distinto. Me permite entrar en ese mundo, esa visión cósmica donde todo afecta al todo. Sin embargo, esto no me sucede con la literatura. Se me antoja extraña, ajena. No deja de tener el encanto de lo exótico, pero me cuesta aprehender sus códigos, y la trascendencia de los momentos me resultan distantes, porque yo siempre he observado los problemas desde la perspectiva de las 'consecuencias'. Es decir, lo quiera o no, soy más causalista que Yasushi Inove, razón por la cual me resulta tan difícil asumir las historias de sus personajes.
En cualquier caso, es un libro que no resulta difícil de leer y apenas tiene 100 páginas. No sé por qué suele gustar mucho, de modo que seguramente el problema sea mío. Estaría bien que alguien me lo explicara.

LIBRO: INOVE, Yasushi, "La escopeta de caza", Ed. Anagrama, 2006.